Buscar:

Archivos de la etiqueta: Psicologí­a

Elegir Entre Felicidad y Euforia

euforia

Hoy vamos a jugar un poco con el sentido de las palabras. Entre el sentido real y el figurado, empezando por el segundo.

1.- Estamos ante un problema de psicología personal, lo sé. Pero creo que tiene también una lectura clara en nuestra actitud ante el trading.

Dicen que toda nuestra vida se orienta hacia la búsqueda de la felicidad. Sin embargo, no hay que confundir la felicidad con la euforia, que podríamos definir libremente como una explosión incontenible de alegría. De hecho, seguramente deberemos acabar escogiendo entre uno de ambos objetivos que, aunque similares, en ocasiones pueden acabar siendo incompatibles.

Poniendo un ejemplo fácil, Euforia sería cuando nuestro equipo marca un gol; Felicidad es cuando gana el campeonato. Desde este punto de vista, la euforia sería un premio menor.

Siguiendo este símil, me gustaría que te preguntaras si tu sistema de trading aspira a la euforia o a la felicidad.

En el primer caso, considerarás cada operación con beneficios como un éxito, y cada cierre con pérdidas, un fracaso. De ahí a abandonar el sistema con la primera serie de pérdidas consecutivas hay sólo un paso, porque la compañera inseparable de la euforia es la frustración. Y, luego, a buscar un nuevo sistema. Y otro. Y otro más…, ad infinitum.

Así acostumbra a ser el trading chicharrero, donde cada céntimo de subida te hace tocar el cielo, pero cada céntimo de bajada te acerca a la archiconocida condición de pillado.

La obtención de una operación con beneficios es euforia; la obtención de un sistema propio fiable y con el que nos sintamos seguros [aun con los lógicos trades perdedores], es felicidad, suave, pausada pero también racional.

———oOo———

2.- Aprovecho este paso por el concepto de euforia, para dar una vuelta por sus alrededores; o, quizás mejor, por su interior. Si acudimos al diccionario podemos ver que su primera acepción es [al menos para mí] sorprendente e inesperada. Dice:

Euforia:  1.- Capacidad para soportar el dolor y las adversidades.

Pues bien, a la primera acepción del RAE me atengo para proclamar ESE TIPO de euforia como imprescindible para cualquier trader que persiga el éxito. Nuestra capacidad de soportar el dolor y las adversidades [euforia] debe ser siempre óptima.

Cosas que funcionan…

0001291

En el trading hay cosas que funcionan y cosas que no funcionan.

Pero, lo que funciona, no funciona siempre; y lo que no funciona, a veces sí que lo hace.

Todo funciona alguna vez, pero nada funciona siempre.

De lo que podemos concluir que:

  1. No hay técnica infalible;
  2. Hay veces que cuando nos equivocamos, acertamos; y,
  3. Hay veces que haciendo las cosas bien, perdemos. Pero, en ninguno de los dos casos, eso debe confundirnos.

La Pesca

Yo no soy pescador. Vale la pena aclararlo desde el principio.

Apenas recuerdo haber acompañado alguna vez a mi padre cuando niño. Como todos los niños, demostré una gran habilidad para aburrirme, asustar a los peces, enredar el sedal y clavarme los anzuelos, por lo que mi padre prefirió, en adelante, dejarme en casa, [sabia decisión]. Pero no es de la pesca de peces de la que me gustaría hablar hoy, sino de la de tendencias.

Pescando tendenciasComo he comentado en alguna ocasión, el tiempo [y no pocos errores] me han llevado a volverme extremadamente cauto. Soy muy ventajista: si no le veo claramente las cartas al Mercado, no apuesto. Pero eso, lo dejaré para otro día que hable de Vigía.

La técnica del “la pesca” es muy simple y conocida. Realmente no hay que complicarse mucho la vida con técnicas extrañas [y lo digo yo que me la complico bastante diseñando nuevas herramientas]. En ocasiones un trading sencillo es tremendamente efectivo y puede servir de ejemplo a algunos nuevos traders.

Utilizo “la pesca” en situaciones de mercado tranquilo, cuando intuyo la posibilidad de un inicio de una tendencia. Todo se basa en hacer una entrada a favor de la tendencia e ir subiendo paulatinamente el stop hasta tener la fortuna [y la paciencia] de situarlo algún pip entre el precio actual y tu entrada, de forma que cubra tus comisiones.

El anzuelo está servido y ahora sólo tenemos que esperar que pique una buena tendencia e ir soltando sedal. Si lo conseguimos, desplazamos el stop cada vez un poco más lejos [siempre con la precaución de que el precio no lo alcance en un bandazo de vuelta] y vamos consolidando beneficios.

Y paciencia. No hay prisa, porque no puede haber pérdida. Estás jugando a la ruleta con una ficha gratis, así que relájate y cualquier día picará una buena tendencia y te llevarás un gran premio. Y, cuando no, el trade te habrá salido gratis y no habrás perdido nada.

Como el riesgo [especialmente al principio] está en un limitado número de aciertos en la toma de decisiones, mantener una decisión acertada el mayor tiempo posible es una excelente opción.

Que tengas una buena pesca.

Trading Racional o Emotivo

sp

Hago pocos análisis públicos. Cada vez menos. Cuando me animo es más para resaltar patrones o mostrar algún detalle interesante en la utilización de mis indicadores. Pero también he comprobado que no siempre son apreciados ni bien comprendidos.

Yo siempre intento plantear todas las posibilidades de movimiento para un mismo activo y momento. Algunos entienden que actuar así es un ejercicio tramposo.

Así cualquiera“, leí en alguna ocasión a alguien, aunque no me nombraba directamente. “No tiene ni idea de por dónde va  a tirar, los dice todos y así seguro que acierta“. ¡Pues claro que no lo sé!, o qué pensaban, ¡yo NO soy adivino!

Llevo seis o siete años circulando por los pasillos del trading intentando individualmente racionalizarlo desde un punto de vista técnico. Y desde la más estricta racional, ¿tiene sentido contemplar SÓLO una posibilidad y descartar radicalmente el resto? Eso es , y dicen que la fe mueve montañas, pero por lo que he comprobado hasta el momento, dudo que mueva un solo punto las cotizaciones.

Yo intento tener un plan para cada uno de los posibles movimientos del activo de mi interés. A diferentes niveles de precio puedo tener previsto entrar, doblar, reducir, liquidar o girar mi posición; y cada una de esas acciones para cada uno de los casos. Lo apunto en un papel, me pongo señales en puntos concretos del gráfico y actúo cuando se alcanzan. Y como mi cabeza no alcanza para mucho, mantengo abiertas pocas posiciones al mismo tiempo.

Certifico que, por lo general, la mayoría prefiere el ORÁCULO al análisis. La gente prefiere UNA SOLA idea categórica que una duda razonable. Parece que nos cueste manejarnos con dos opciones al mismo tiempo en la cabeza.

El problema está cuando el activo NO hace EXACTAMENTE lo que ha predicho el oráculo de turno. La sorpresa paraliza. Quedamos confusos, estupefactos y desorientados. Y, mientas lo pensamos, maldecimos al oráculo, le damos la culpa al mercado, a la manipulación, a los políticos y a todos [excepto a nosotros mismos] no pensamos en la alternativa y nuestras pérdidas aumentan.

Racionalizar el trading es lo que hacen los profesionales. El trading emotivo lo dejan para nosotros, y así nos va…

Análisis o Mancias

El mercado cambia siempreLas cosas son como son, hasta que dejan de serlo; y en la Bolsa también.

Cualquier analista sensato estudia la situación del mercado por su propio sistema de análisis [Técnico, Fundamental, Chartista, Elliotista...] y decide que, en ese momento dado, la evolución más probable es una determinada. Si es prudente y ponderado [cosa que gusta a pocos lectores/seguidores] no descartará ninguna de las otras opciones; también posibles aunque menos probables.

Pero el mercado cambia, incluso cuando no pasa nada. Precisamente porque cuando no pasa nada es que está pasando algo. Los indicadores giran, las Bandas se estrechan, la volatilidad disminuye, la paciencia se acaba, los nerviosos atrapados en un lateral se aburren y se salen…, mil cosas. El escenario cambia con cada respiración. Esas pocas probabilidades que apuntaban en una dirección apuntan al tiempo en otra.

Curiosamente me sorprendo a mí mismo comprobando que existe una legión de pequeños inversores dispuestos a seguir al más rotundo, aunque cambie categóricamente de opinión cada dos días [cosa que ya he explicado antes que es perfectamente lógica].

La masa prefiere a categóricos gurús ["esto se va inequívocamente para arriba", "sin ninguna duda alguna se va para abajo"] que a los analistas más prudentes que no cierran ninguna posibilidad. Hacerlo es una temeridad, simplemente porque NADIE es capaz de predecir el futuro y todo lo más que podemos hacer es apostar por lo más probable. Pero incluso lo más probable es ciertamente improbable. A esos analistas del todo o nada yo jamás les reprocharé darle a la masa lo que la masa les pide: una ficción de seguridad.

Me encanta estudiar estas cosas. El trading es psicología y los traders son/somos variables de una ecuación. Variables que prefieren una certeza erroneas que una probable verdad.

PD.- Y me vuelvo a picar código, que me he prometido a mí mismo que estas Navidades sean fructíferas en nuevos cacharrines ;-)

¿Información o Conocimiento?

El hombre medio no desea que le digan si el mercado es alcista o bajista. Lo que desea es que le digan, de forma específica, qué valor comprar o vender. Quiere algo por nada. No desea trabajar. Ni siquiera desea pensar.  (Jesse Livermore)

Cuando leí esta frase de Livermore, la verdad es que me pareció de lo más sensato y verídico que he conocido jamás sobre Mercados e inversores. Llevo suficiente tiempo ya en los foros como para ser plenamente consciente que a la enorme mayoría de los pequeños inversores les importa un rábano cualquier otra cosa que no sea que alguien les diga exactamente qué comprar hoy y qué vender mañana.

Curiosamente prefieren (he comprobado) seguir a un gurú que obtener beneficios. Con que les proporcione una buena operación de vez en cuando son capaces de perdonarle otras muchas equivocadas, incluso si el balance final es negativo. Al final he acabado pensando que, para el común de traders, puede más la pereza que la avaricia.

Ese coctel de abulia y ambición desmedida les hace seguir a cualquiera que se ofrezca con tal de ahorrarse el trabajo de pensar y aprender. O quizás con la esperanza de poder echarle la culpa siempre a alguien y no a ellos mismos. Curiosamente la lista de voluntarios para convertirse en gurús de turno es prácicamente inacabable. Imagino que la necesidad de ser alabados y encumbrados cuando aciertan pesa más que el inevitable y brutal linchamiento al que se verán sometidos por sus propios fanáticos seguidores cuando se equivoquen, que será más pronto que tarde.

Lo sé. El común de los traders quiere INFORMACIÓN y no CONOCIMIENTO.

El conocimiento se obtiene después de mucho tiempo y esfuerzo, en una búsqueda en muchas ocasiones personal con algunos fracasos intermedios y una remota esperanza de triunfo final. La información, por contra, es inmediata y relativamente barata. En ocasiones, gratuita.

El problema es que si utilizas la información, dependes completamente de tu fuente. De hecho, te entregas a ella. Si se extingue, quedas huérfano. Si se contamina, la sigues hasta el infierno.

El conocimiento perdura. Comprende y se adapta. No se basa en ninguna situación, momento o fuente, sino en todos y en ninguno.

Quizás esa conocida proporción del 97% y 3% pueda aplicarse también en este caso.

En mi caso, el (limitado) conocimiento que pueda obtener de los Mercados lo aplico día a día, a veces de manera bastante insospechada en mi actividad profesional.  Las Bolsas me parecen una sofisticada maquinaria de generar información confusa. Si eres capaz de manejar algún pequeño matiz de su enrevesado funcionamiento, cualquier otro modelo de comunicación de datos parece pueril por lo simple.

Entre información y conocimiento, yo prefiero lo segundo, porqueme es más útil y rentable, tanto a largo como a corto plazo. Además, no siempre las mayorías tienen razón, por abrumadoras que sean.

Y, alguien se puede preguntar en justicia, si estás convencido de eso que dices, ¿por qué este blog? Pues porque hay un 3% que no cumplen la norma y del 97% restante seguramente ninguno se pasará por aquí. Si te has pasado tú, es porque también andas buscando conocimiento.

Bienvenido, Ulises, a la larga travesía. Como dijo Kavafis,

Debes rogar que el viaje sea largo,

que sean muchos los días de verano;

que te vean arribar con gozo, alegremente,

a puertos que tú antes ignorabas.

Lección 1: ¿Cuándo Cerrar un Paraguas?

Buf! Vaya horas. Pero tengo un poco de “mono” y me apetecía pasar y saludar. [Tengo que organizarme mejor para tener más tiempo].

Como estoy algo machacado, les dedicaré una de esas entradas tontas que a veces se me ocurren. Esas que pocos aprecian porque sólo digo obviedades pero que, para mí, resultan útiles, precisamente para no olvidarlas. Y esta diría así:

Todos se esfuerzan en pronosticar qué pasará mañana, cuando lo único que importa es estar hoy en el lado correcto. Es como dedicar la mayor parte de su tiempo y esfuerzo a pronosticar el tiempo para después mojarse cuando llueve o resfriarse cuando refresca.

¿No es más lógico -simplemente- ver el tiempo que hace hoy y actuar en consecuencia? ¿Acaso hacen otra cosa habitualmente? ¿Necesitan saber imperiosamente 72 horas antes cuándo va a cambiar la meteorología para no verse del todo sorprendidos?

Yo, miro por la ventana y si llueve, cojo el paraguas. Y cuando llueve, no lo cierro nunca antes de que deje de llover del todo,  porque si lo cierro cuando pronostico, mientras se cumple [o no] el vaticinio, me mojo. ¿Acaso sirve de algo ser el primero en abrirlo o cerrarlo?

Lo dicho, una estupidez de post. Pura obviedad. Pero sospecho que un montón de traders me habrán entendido… :-)

Buenas noches y felices plusvalías.

Este blog funciona gracias a WordPress | Condiciones de uso de los contenidos | Responsabilidad

FinancialRed.com es Bolsa | Economia | Productos Financieros