No tengo ningún problema en reconocer públicamente que Andrés A. García y su espacio web Tradingsys.orgson, para mí, un referente y así lo tengo consignado permanentemente entre mis links favoritos. No tengo el gusto de conocerle más allá de su trabajo, pero sé que algún día compartiremos una cerveza fresca y discutiremos largo y tendido sobre filtros de tendencia o los mejores sistemas para reducir el DD.
Andrés es un estudioso serio, independiente y concienzudo en temas de trading y sistemas. Y, como siempre repito, NO hace falta que me creas; visita su web y juzga por tí mismo la calidad técnica de su trabajo.
La buena noticia es que por fin se ha animado a recopilar buena parte de sus trabajos y ponerlos a disposición pública en forma de un manual. Su título es FUTUROS SOBRE RENTA FIJA Y OPERTATIVA INTRADIARIAy lo puedes encargar directamente en este sitio web. Si te gustan estos futuros, por lo que te cuestan las comisiones sobre de un par de operaciones, aquí tienes un manual de operativa intradía imprescindible que seguro que va a poner en valor tu operativa al mil por ciento. Un excelente negocio.
Desde hace muchos años tengo por costumbre guardar los apuntes de los cursos, cursillos y seminarios a los que he asistido. Luego acaban amontonados en un altillo al que debo acudir para rescatar de ellos algún conocimiento olvidado.
Pues bien, en el margen de una hoja de uno de ellos he decubierto un apunte de mi puño y letra que me ha parecido tan jocoso que no me resisto a compartirlo. No sé que horroroso estado de aburrimiento me ocupaba en aquel día y clase, o qué tipo de teoría pertendían venderme, pero escribí muy pequeñito en un margen:
Cualquiera puede dedicar toda su vida a filosofar sobre el horizonte con los pies hundidos en el estiercol para acabar concluyendo que el horizonte es lejano, azul y huele a mierda.
La verdad es que, después de muchos años y de conocer a muchos expertos, creo que aquel día estuve iluminado. Hoy, no sé por qué, me he acordado…
Lo tengo asumido. Por psicología y talante, soy básicamente un swing trader. Y en operativas tipo swing, considero que es mucho más determinante saber salir de una operación que no dónde o cuándo entrar.
Si la entrada es mala saltará el stop y aquí acabará todo. Si la entrada es buena sólo debemos de ceñir el stop y dejar que sea el precio quien nos eche.
Hay que tener claro y fijado lo que podemos perder, pero no lo que queremos ganar. Es exactamente la mentalidad contraria a la que estamos acostumbrados. Cuando planificamos un negocio o ejercicio fijamos detalladamente nuestros objetivos y cerramos los ojos a las posibles pérdidas. Por eso tenemos grandes dificultades en asumir esta forma de pensar.
Las operaciones son y siguen siendo buenas hasta que se terminan porque [según nuestro sistema] salta el stop de beneficios.
¿Cuántas veces, estando a media operación y en positivo, nos salimos precipitadamente de la posición porque nos parece que estamos en el valor más lento y cansino? Basta con que hagamos eso y entremos en otro que, a nuestro juicio, se mueva más rápidamente, para que éste se gire y perdamos lo ganado en el anterior trade mientras que, aquel valor que dejamos acelere hasta convertirse en el mejor.
Murphy también juega a la Bolsa, y siempre contra nosostros. De hecho, Murphy es quien nos da contrapartida. Yo lo tengo claro.
Lo he mencionado bastantes veces, pero no me importa repetirlo: he tenido suerte con mis maestros. Especialmente con uno, que decía cosas tan singulares como: “un buen maestro no te da respuestas, sólo te ayuda a formularte las preguntas correctas”.
Si alguien no entiende a qué me refiero, hoy tengo oportunidad de demostrarlo. Por pura casualidad, he encontrado esta noticia que copio íntegra:
Los títulos de Jazztel debutaron hoy en el parqué con una revalorización del 0,21 por ciento, con lo que su precio, al cierre de la sesión, quedó fijado en 14,20 euros, aunque movió muy poco volumen de negocio.
El precio máximo marcado por la compañía fue de 16,20 euros y el mínimo se situó en 14 euros. El volumen de negocio, sin embargo, apenas superó en la jornada de hoy los 245 millones de pesetas. El primer precio marcado por la compañía, que hoy empezó a cotizar en el Nuevo Mercado, fue de 14,70 euros, frente a los 14,17 euros, que era el precio de referencia.
A los poco minutos de iniciarse la sesión, los títulos de Jazztel se intercambiaron a 15,50 euros, lo que supone una revalorización del 9,39 por ciento. Según fue transcurriendo el día, la cotización de Jazztel fue descendiendo hasta cerrar en 14,20 euros.
Jazztel confía en que la Bolsa de Madrid sea su plaza de referencia y que la mayoría de las transacciones bursátiles de esta compañía se realicen en el parqué español, según indicó hoy el presidente de la empresa, Martín Varsavsky.
Todavía no han pasado 9 años desde entonces, que ni en Bolsa ni en la vida es precisamente un tiempo inconmensurable. Pero sostengo que uno de los efectos buscados del exceso de información es el de la amnesia selectiva. Todo se basa en que tropecemos indefinidamente siempre en las mismas piedras. Sin capacidad para recordar, no hay forma de aprender. Así que se trata de saturar nuestra capacidad de memoria.
Creo que los viejos traders lo tenían más fácil. No debían de manejar ni un 10% de la información con la que hoy se nos satura y seguramente acertaban más. O, como mínimo, erraban menos. No creo que fueran más listos. Simplemente eran otros tiempos. Para mí cada día me parece más claro que esto no es un problema matemático, sino de tratamiento de la información. Ni toda, ni ninguna. Sólo la pertinente, la significativa, la SEÑAL. El resto es ruido.
En fin, que ahí dejo esa entrañable noticia del debut de JAZ en el parqué de Madrid como oportunidad para hacernos un montón de preguntas correctas sobre el trading y la especulación.
Lástima que como yo no le llego ni a la suela del zapato a mi viejo profesor, deberán buscar cada cual a su propio Maestro en su interior.
He acabado la primera parte mi curso. El balance es positivo, como era de esperar. Algunos profesores mejores que otros, pero todos ellos buenos profesionales, capaces y conocedores de su materia. He aprendido algunas cosas nuevas y he mejorado otras que ya conocía.
En uno de esos ratos donde no necesitaba más que un 10% de concentración [básicamente porque se estaba explicando alguna parte que ya sabía] me planteaba en qué radica la diferencia entre este tipo de formación tradicional y la específica para el trading. ¿Son comparables?
La verdad es que mi conclusión es que, claramente, no lo son. En un curso de tradicional se muestran una serie de técnicas que, aplicadas en los casos apropiados, son siempre efectivas y obtienes los resultados esperados. Son caminos directos y técnicas depuradas que te facilitan la vida y te ahorran trabajo. Nada que ver con tu estado de ánimo ni con tu actitud psicológica. Funcionan siempre.
Lo seguí pensando un rato más y acabé llegando a la conclusión que lo que a mi juicio más se parecía a la enseñanza del trading podía ser la del karate. En mis años mozos me dediqué un tiempo a la práctica de ese arte marcial. Tuve una lesión larga y ya no volví a castigarme manos y pies contra el saco de arena. Eso que me perdí…
Pero, a lo que íbamos, que era el posible paralelismo. El maestro o sensei empieza por enseñarnos los movimientos básicos, de golpe y esquiva, con manos y pies. Una y otra vez. Mil repeticiones hasta que consigues una técnica aceptable. Luego empiezas con los katas, una especie de danza-combate contra nadie, donde golpeas al aire una y otra vez, mientras te convences que estás luchando contra alguien o contra muchos al tiempo.
Cuando el maestro considera que estamos preparados, nos permite los primeros combates [kumite] contra compañeros de dojo de tu mismo nivel y peso y, si mejoramos mucho, incluso contra otros dojos o escuelas. Y así, muy poco a poco.
Ahora les explicaré cuál el camino habitual del trader como si de un aspirante a karateka se tratase.
Los más prudentes leen algunas cosas en Internet, leen en los foros algunas brabuconadas de cinturones blancos o amarillos (o sea, novatos-pardillos) y se creen preparados para su primera competición. Se meten contra pesos pesados y duran dos segundos antes de caer noqueados en el primer combate.
Entonces se compran un libro o [si son listos] se apuntan a un dojo y se ponen en manos de un maestro. Acuden un par de veces, pero cuando ven que es cuestión de repetir los mismos movimientos mil una vez, les parece una pérdida de tiempo y lo de los katas una majadería. ¿Para qué andar pegando puñetazos al aire? Eso es para tontos danzarines, y ellos ya conocen las técnicas básicas y sienten preparados.
Se apuntan a su segunda competición, les pegan una paliza por combate y le echan toda la culpa al maestro porque –según ellos- no les enseñó bien.
A partir de ahí, refundan el karate, incorporan sus propias técnicas copiadas de las películas de Bruce Lee [be water, my friend] y ya se consideran capacitados para saltar muros brincando como gatos. Pero la cosa no funciona y les siguen pegando palizas.
Si sobreviven y tienen suficiente cordura, volverán al dojo para que el maestro les enseñe los pilares básicos y fundamentos del karate-do, que no tienen nada que ver con romper ladrillos a puñetazos ni caminar por paredes, sino con el respeto, la justicia, la armonía y el esfuerzo, aderezados con la humildad, la modestia, la paciencia y otros muchas virtudes de este nivel, que hay que trabajar para conseguir.
Y, a partir de ahí, a repetir. Y repetir. Y sudar. Y perder. Y aceptarlo. Y volver a perder, y felicitar al rival. Y aprender de él. Y cuando se gana, hacerlo con humildad. Y respetar al rival. Y no creerse nunca mejor que nadie. El camino del karate-do no tiene fin y todos somos perpetuamente aprendices… Y yo también me reconozco ahora en algunas de estas situaciones haciendo el majadero, pegándome con pesos pesados y cayendo al tatami a la primera bofetada.
En eso el profesor del cursillo empezó un nuevo procedimiento que no conocía y me dispuse a prestarle atención. Que hay que estar por lo que estamos…
Las ilusiones son patrimonio de cada cual. Hay quien se acerca a la Bolsa y la especulación con espíritu de jugador de azar, esperando que un golpe de suerte [o un sinfín consecutivos de ellos] le convierta en rico.
La pregunta siempre aparece antes o después: ¿es posible vivir del trading? Yo, personalmente, creo que sí, y por ello ando empeñado en largos estudios y complejos diseños. Pero del mismo modo considero que la vía no es la del jugador, sino la del emprendedor, que sabe que el posible premio sólo se puede alcanzar en función del esfuerzo, el tiempo, la disciplina y el sacrificio.
Afortunadamente no soy ni mucho menos el único que debe andar en ese convencimiento. Y, como demostración de que esto del trading rentable tiene mucho más que ver con una buena planificación, una adecuada gestión y un exhaustivo control del gasto, ahora alguien lo ha puesto por escrito en un libro. Así que -¡aleluya!- alguien por fin puso en nuestras manos una buena guía para hacer del trading un negocio rentable a corto, medio y largo plazo.
Haz del trading un negocio rentable [The Complete Guide to Building a Successful Trading Business] de Paul King enseña a los traders a convertirse en empresarios del trading, mostrándoles cómo crear, desarrollar y probar sistemas de trading, cómo mantener la disciplina y precisión en su ejecución, cómo distribuir su capital, cómo utilizar la simulación en su trading, o cómo componer su plan de negocios. Y, por si fuera poco, con la garantía de que ha sido traducido y adaptado por Alberto [X-Trader] alguien que auna como pocos la categoría de experto en el tema, junto a la de conocedor exhaustivo de nuestra realidad local como traders.
Así que puedes seguir preguntándote si esto del trading puede ser un negocio rentable o descubrir cómo de una vez por todas gracias a este libro editado en España por Hispafinanzas.
Bienvenido al blog de Bolsa y Datos, el blog de indicadores de Bolsa de Xavier Garcia, más conocido como Blai5. Puedes conocer más sobre el en la entrevista publicada en la Television por Internet de Financialred TV